Un saludo,

Esmeralda Perez Marcos

Qué dolor tan inmenso....

Jardín Botánico de Madrid, en el mes de Mayo de 2013

Ahora que dispongo de más tiempo y obviamente me muevo mucho más por mi barrio, vuelvo a ver a personas, conocidas solo de vernos por él, no tienes contacto, sólo el hola ó adiós.

Pues ahora, al volver a verlas con más frecuencia, observo detalles que de otra forma no me hubiera fijado, unos más mayores (eso por supuesto) pero quizás más envejecidos, otros sin embargo a pesar del paso del tiempo, con muy buen aspecto, otros a los que no ves y te extraña....

Hace unos días me volví a fijar en una persona  habitual del barrio y, aunque ya había caído en la cuenta de que vestía de negro, no la había dicho nada, pero esta vez, pasaba tan cerca de ella, que no me limité al saludo habitual, si no que pregunté: Te veo de negro por luto, has perdido a algún miembro de tu familia, quizás tu madre ó padre? y su respuesta me dejó sobrecogida: "ojala hubiera sido mi madre"..... ha muerto mi hijo......¡¡¡

Me quedé sin aliento, efectivamente es muy duro oir que ojala hubiera sido su madre, pero dentro del transcurso natural de la vida, eso es lo propio y lógico, lo que no encaja nunca una madre y un padre, es que te falte un hijo. 

Afortunada soy, que no conozco ese dolor, ni siquiera soy capaz de imaginarlo, pero debe ser como si te faltase un miembro de tu cuerpo, el que sea, es lo mismo. Siempre un hijo es parte íntegra de tí y no puedes vivir con esa parte de tí hueca. 

Casi no la pude ni consolar, aunque eso es practicamente imposible, por la angustia que me entró, pobre madre.

Después de esta situación tan triste, ya no caben otros comentarios, lo siento, no es mi intención contar penas, pero es tan amargo que tenía que dejar que saliera de mí, que lo contase, para que no me duela tanto. 

Bien, pues por hoy dejo de contar nada más, mañana espero tener otra historia, seguro que será diferente. 

Buen dia.

GenialCorazón