Y ya llevo .........(2ª parte)

Así era yo en el 1980 más o menos.

En esos momentos en la empresa se estaban reajustando por cambios en su producción y ofrecían unas condiciones bastante favorables, por lo menos cuando tomé la decisión de aceptarlas, pues en un principio eran bastante peores.

El caso es que la decisión de irme la tomé sin previamente comentarlo con nadie, pues el dejar un puesto de trabajo no era cosa que me gustara, pero no quería tener que reprochar a nadie si las cosas no salían del todo bien, pues económicamente necesitaba poder liberarme de la presión del pago de las letras del piso…., etc., etc.,  

Por otro lado, si me hubieran dicho que contaban conmigo, que había un futuro para mí, no me habría ido. Paradójicamente, el mismo día en que comuniqué al departamento de personal que me marchaba, mi jefe me estaba buscando para contarme el proyecto en el que habían pensado incluirme……., demasiado tarde, la decisión estaba tomada.

Después estuve cinco años sin trabajar, y tuve mi hijo pequeño, al que pude dedicarme por entero a criarle, pues tenía mi tiempo para él y para mis otros niños, que seguramente hubieran preferido que yo les cuidara cuando eran pequeños y no tener que andar de guarderías o con las personas que contratamos en varias ocasiones para que les atendiera.

Para mí siempre era muy doloroso ver a los dos mayores en la cama a las 7 de la tarde, mientras los críos de los vecinos estaban en la calle jugando y disfrutando de ese tiempo con otros niños, los míos no, a dormir, que se tenían que levantar muy temprano para ir a la guardería…….., espero que me lo perdonen.

Volviendo a lo del trabajo, pues sí que estuve esos cinco añitos en casa, pero también buscaba un trabajo desesperadamente, mi vida no podía quedarse encerrada entre esas cuatro paredes y con una situación sentimental bastante deplorable. Cuando lo hablaba con alguna amiga, no se podían creer que prefiriera buscar un trabajo a estar en mi casa... aunque les dijera que no podía estar así el resto de mis días, no era tan frecuente que la mujer trabajara tambien fuera de su hogar.

Hoy la situación es muy complicada para toda la gente en general, pero vuelvo a reiterar el “entonces era muy difícil”  para encontrar trabajo una mujer con 37 años, casada, con 4 hijos……, fatal. En muchos casos seguro que mi Curriculum lo tiraban a la basura a la primera por la edad, porque astutamente, no indicaba mi estado civil y mucho menos que tenía hijos.

Llegué a una entrevista que cuando le dije que tenía descendencia, casi le da un patatús……, por no decir que se atrevió a tener la desfachatez de preguntarme "qué opina su marido de que Ud. esté trabajando?", ahí me salió la vena mujer y respondí como se merecía.  Despues me dijo ya la llamaremos y no me llamaron claro, menos mal que mi perfil se adaptaba a sus necesidades que si no…..

Y entonces ocurrió, me tocó LA LOTERIA.

Me convocaron para unas pruebas, luego otras y después un puesto de trabajo apareció de nuevo en mi vida.

Tuve que aprender un nuevo oficio, pasaba de haber estado trabajando en un departamento de compras a un departamento de ventas de productos de los que no tenía ni idea, vamos que no sabía ni que existían.

 Un cambio radical y de qué manera, pues incluso este trabajo incluía el tener que viajar………puffff, vaya problemón tendría el día que tuviera que hacerlo, pues en casa sería motivo de disputa y gorda, pero eso ya vendría. El tener un puesto de trabajo para mí era vital, tenía que ser autosuficiente, no depender de nadie a efectos económicos.

En ese primer año de trabajo tuve la desgracia de perder a una entrañable amiga de la que ya he hablado parcialmente en otro momento. Esta pérdida me hizo recapacitar en cuanto a qué objeto tenía mi vida teniendo una situación personal como la que tenía, pero ese es otro capítulo que no entra en este de la vida laboral.