Avila

Sus inmensas murallas, tan limpias y tan bien reconstruidas.

Ayer dia 7 tocó ir a pasar el día en Avila, eso si, muy abrigaditos porque hacía un fresquito interesante.

Lo cierto es que estaba helando cuando llegamos, pero después de dar un paseo, con ese sol tan radiante, no sentías el frio.

Para mí la provincia de Avila, es una de mis referencias de vida, pues ha estado vinculada a mí durante mucho tiempo.

La primera vez que la visité fué con 10 años, cuando estudiaba en el colegio de las Teresianas, que nos llevaron de excursión a visitar la ciudad y todo lo referente a la Santa, pero entónces no me dijo nada, era un viaje del cole y punto.

La segunda fué con mis padres, hermanas y el por aquél entónces novio, que nos llevaba a visitar su pueblo natal (Piedrahita) e hicimos una parada en Avila. De esa visita solo saqué frio, mucho frio y no descubrí esa ciudad hasta muchos años después.

Hoy puedo asegurar que me encanta pasear por ella, entrar en los conventos, monasterios e Iglesias y aspirar ese misticismo que dejó allí la Santa. 

Recuendo muchas veces cuando paseo por allí que en el colegio donde fuí nos enseñaban las máximas de Santa Teresa e incluso hacíamos competiciones entre las clases para ver nuestro conocimiento de la historia de esta mujer.

Una de sus poesias empieza así:

"Vivo sin vivir en mí,

y tan alta vida espero, que muero porque no muero.."

 

Otra es:

"Nada te turbe,

nada te espante; todo se pasa....."

Pues si que me ha dejado una señal la Santa. Es cierto que Avila aporta ese misticismo que solo encuentras en algunos lugares y Avila es uno de ellos.

Después de comer y seguir disfrutando de la ciudad, regreso a casita, con -1º y tan contentos y ¿Quien dijo que no había tráfico? pues si lo había y bastante. Avila estaba llena de gente paseando y visitando la ciudad.