ESTHER

En un reciente viaje a Sevilla y Cadiz

Mi primera nieta

Cuando empecé a contar mis historias, mi nieta me dijo que a ver si escribía algo sobre ella y aquí estoy empezando a hablar de  esta bonita realidad, llamada Esther.

Ya ha hecho 23 años que mi niña llegó al mundo un 23 de Septiembre. ¡Qué ajetreado nacimiento, ya que en un principio fuimos al hospital que tenía mi hija para ir a dar a luz y después de estar allí y comprobar las matronas que estaba de parto, nos desviaron a otro porque en ese no había camas. Conclusión corriendo con las niñas (digo las niñas por la mama y la futura niña),  al otro que estaba en Alcalá de Henares, unos pocos kilómetros más allá, pero que con los nervios de la situación, parecía que estuviera en el otro extremo del mundo.

Después de más de 24 horas de que mi hija rompiera aguas, por fin vino al mundo mi pequeña Esther, después de una cesárea de la mamá.

Qué puedo decir de esta experiencia?

Pues que para mí fue preciosa pues aun siendo muy joven, en ningún momento me sentí mal por ser abuela y digo abuela porque es como me gusta que me llamen mis nietos, antes y ahora. Orgullosa de pasear con mi niña, de jugar con ella y compartir tantos momentos importantes para ella.

Pues volviendo a mi “peque” solo puedo decir para todos aquellos que no tienen la fortuna de conocerla, que es una mujer con un corazón extraordinario, disfruta siempre de los ratos familiares, nunca la ves con mal gesto, sino más bien todo lo contrario, si en alguna ocasión, nos hemos juntado y ella no ha podido estar, se sentía fatal pues es muy feliz compartiendo estos momentos.

Siempre la ves contenta cuando va con sus padres y hermano de viaje, todavía está por la primera vez en que ella no los acompañe en vacaciones, puentes, fines de semana, donde sea que vayan, ella va con ellos.

Con respecto a sus primos es un amor, como los trata, todos bastante más jóvenes que ella y sobre todo ahora con la más pequeña, es como una madrecita.

Mientras sus estudios se lo permitieron estuvo aprendiendo baile español y afortunadamente, no me perdí ninguna de sus exhibiciones con su grupo de baile.

Como consecuencia de ello y de que le encantaba el baile en dos ocasiones la invité a disfrutar de ese espectáculo viendo una vez a Sara Varas y otra un espectáculo de ballet. En ambas situaciones se lo pasó divinamente.

He tenido la fortuna de que ella nació cuando yo era muy joven y eso me ha permitido que ahora disfrute de ella como toda una mujer que es.

Tiene toda la vida por delante y espero tener mucho tiempo para compartirla con ella. Te quiero mi niña.

Esto no quiere decir que no vaya a escribir más cosas sobre ella, este es solo el principio.