Salamanca

Una visita a Salamanca

Este fin de semana frio y nevado, hemos disfrutado del regalo de Reyes de mis hijos, yendo al hotel que nos habían reservado en Salamanca.

Esta ciudad hace mucho tiempo que la visité por primera vez y donde hemos  reiterado las visitas, siendo uno de esos lugares donde nunca te cansas de ir y conocer rincones nuevos.

Entre otras cosas, también nos gusta ir a tomar el aperitivo al  “Plus Ultra” en una de las calles que van a salir a la Plaza Mayor.

En ese sitio está la barra de aperitivos más apetitosa que se pueda uno imaginar, todo ello con una presencia que te invita a degustar cada una de ellas.

Es una parada imprescindible.

Por otro lado, siempre que te estás acercando a esta bella ciudad, y si es de noche, aún mejor, la vista que se tiene es impresionante, con esa Catedral iluminada, ese puente de piedra, también con esa luz amarillenta, ese rio Tormes con el reflejo de tan grandiosa ciudad…….

También el hotel ha estado fantástico, muy cerquita de las calles peatonales y de la Plaza Mayor, por lo que, hemos podido asomarnos a cada rincón que nos llamaba la atención.

A quien no la conozca, le animo a que vaya a verla.

No obstante, todo el campo salmantino es una belleza por si mismo, en esta ocasión no nos hemos podido recrear en visitar otros lugares, pero volveremos.