ADIOS 2020

1. ene., 2021

Hoy 1 de Enero de 2021

 

Lo hemos recibido entre ilusionados y tristes.

 

Pienso que en la mayoría ha sido triste, porque desde Marzo del pasado año hemos vivido en una continua zozobra e inestabilidad. Sin saber qué podría pasar con nuestras vidas, de momento fué confinamiento en los domicilios y bueno, más o menos lo fuimos llevando, que a las 8 palmas en el balcón a los sanitarios, luego se sustituyeron por caceroladas, pero ante todo había mucha precaución.

Después llegó una apertura en la que nos decían que estabamos superando al bicho y que podíanos volver a salir, pero con precaución.

 

Así lo hicimos, nos lanzamos a la carretera a viajar y volver a creer que eramos libres, pero no, no era verdad, rápidamente empezabas a oir que había nuevos casos según te movias por un lado u otro de la peninsula. Todo el mundo (o la mayoría) circulabamos con las obligadas mascarillas, tanto los hoteles como los restaurantes cumpliendo rigurosamente con las medidas indicadas por el gobierno o la comunidad autónoma pertinente.

Y luego vino otra ola y ahora amenazan con la tercera. Ciertamente, no creo que todos seamos tan inconscientes como para no tomar las debidas precauciones. No obstante ahí están las cifras que machaconamente nos repiten y siempre creciendo. 

Es verdad lo que nos cuentan? o es una manera de conseguir que todos nos quedemos en casa por si acaso.

Ahora vamos ya con la "ilusión" de que esa vacuna tan maravillosamente conseguida en tan poco espacio de tiempo nos permita retomar nuestras vidas, pero claro, hay una situación que no sé si la hemos pensado bien. No todo el mundo está por la labor de ponerse la vacuna, bien por desconfianza o por que sean de esas personas anti vacunas en general. En ese caso, con qué seguridad vamos a poder relacionarnos con otras personas, sin la seguridad de que estén inmunizados? o nos van a marcar commo a las reses, para identificarnos?

No lo sé, todo esto me genera muchisimas dudas, por supuesto que mi intención es ponermela, pero no por ello voy a dejar de tener mis inseguridades.

Nos están haciendo esperanzarnos con eso, pero......

En definitiva, confío que dentro de un año, después de haber despedido a este 2021, realmente estemos en el buen camino hacia la amiquilación del bicho.

 

Volveré por aquí, os lo prometo.

 

1. dic., 2020

Seguro que lo habeis notado.

Hace ya un tiempo que no escribo nada.  He pasado de ser un poco pesada a no contar nada y es que como mucha gente, estoy deprimida o de bajón, como querais llamarlo, pero así estoy.

No tengo ganas de hacer nada. 

Lo único que ahora hago es Pilates y además he entrado en un grupo de Danzaterapia, que aunque no es baile de salón, que es lo que más me gusta, esta actividad me permite ejercitarme, a la vez que me divierto.

Seguro que no debería quejarme, pero ya sabeis que este medio es del que me sirvo para expresar mis sentimientos.

Siempre cuando se mira hacia otro lado, puedes ver alegrías y penas, por desgracia hoy más llantos que risas.

Puedo decir que un motivo de alegría ha sido el volver a quedar con mis amigas de toda la vida para comer, a la vez que nos podíamos desquitar de las conversaciones y buenos ratos pasados, ya volveremos, si la situación lo permite, a repetir.

Mi familia esrá bien, hemos aumentado con un pequeñin más, esta vez mi sobrino-nieto. 

Estoy bien de salud, pero estando acostumbrada a tanta actividad como tenía antes, este semi parón, lo estoy acusando.

No me he sentido "mayor" hasta ahora, que veo como me ha ido arrinconando la situación.

Aparte de esto que os cuento, hoy 1 de Diciembre, mi tia Ale, habría cumplido un año más. 

Tristemente los últimos años de su vida, la empozoñaron sus sentimientos conmigo y con mi hermana. 

Eso ocurrió, entre otras cosas gracias a quien tenía un interés especial en desestabilizar una familia, que hasta entónces fuimos una piña y me duele, que se fuese de este mundo con un sentimiento hacia nosotras tan diferente al que sentíamos hacía ella. 

Pero bueno, supongo que si hay algún entendimiento o visión de lo que ocurre por aquí, habrá comprendido el error al que fue inducida. 

No obstante, hoy en este día tan significativo, me acuerdo de ella y de los buenos momentos disfrutados con ella.

A pesar de las demás, te sigo queriendo. 

 

29. ago., 2020

29 de Agosto

Tal día como hoy, de hace 50 años, comenzó mi nueva vida como señora casada. Ojo, antes era así, sólo se te llamaba "señora" cuando te casabas.

Qué paradoja, con 20 años y mi aspecto de casi una niña, ya pasaba a una categoría superior, como los equipos de futbol.

Como ya he escrito en mi entrada anterior, la vida se me pasó en un soplo. 

Ahora bien, en esta nueva vida hubo sus claros y oscuros, los claros y más bonitos mis hijos, de los oscuros, mejor no me quiero acordar. 

Determinadas cosas no se olvidan, pero se pasan a otra parte de nuestro cerebro, que rechaza lo que no quieres recordar.

Hay veces que en un momento dado, sale una conversación, que me hace rememorar determinadas situaciones y es entonces cuando me entra una rabia sorda, que no puedo canalizar, aunque lo logro, dejo de seguir con ese tema y procuro pasar a otro. 

En esa época tambien tuve, además de mis hijos, que fué lo mejor, como ya he dicho antes, tuve relacion con algunas  personas encantadoras y con las que aún mantendo la relación.  No es igual que antes, pero siguen estando ahí. 

Parece ser que en estos últimos me estoy volviendo más melancólica, posiblemente sea debido a la dichosa situación, que hace valorar más nuestras vidas.

El día de mi boda, como era lo lógico hacía un calor de narices, que castigo para los que nos acompañaron en ese día. 

Hago una mención especial a mis amigas, que algunas de ellas estuvieron allí aguantando lo suyo y tambien una recriminación a unos amigos, que aún sabiendo con tiempo suficiente la fecha de la boda, prefirieron estar en otro sitio. Lástima, ellos se lo perdieron.

 

28. ago., 2020

Claro que el tiempo pasa, y no nos percibimos de ello, creemos que no va a dejar huella, y claro que la deja, no sólo física, es mental.

Este año que estamos sufriendo, está poniendo muchas cosas en su sitio, o mejor dicho, las está descolocando. 

Me he pasado la vida trabajando, además formando una familia. Mis prioridades eran esas por supuesto.

Cuando echas la vista atrás eres consciente de la cantidad de cosas que pasaron a mi alrededor y que no solo no las valoré, es que ni me enteré. Mis hijos fueron creciendo, con ayuda de abuelos, guarderías y personas que colaboraban en mi casa, pero tristemente, no me daba cuenta de las cosas que pasaban, estaba demasiado ocupada.

Llegaron los nietos, intenté estar con ellos en todo lo que yo creia que era importante para ellos, buscando los huecos en el trabajo, para compaginarlo.

Y ahora que tengo una nueva nieta, ya tiene 11 meses y que no tengo compromisos laborales, pensé ingenuamente, que podría disfrutar de verla crecer.

Sueño imposible, y no ha sido por mí, si no por el dichoso Covi que nos ha trastocado la vida a todos. Me he tenido que conformar por verla a través de los dispositivos móviles y suerte que estan a nuestro alcance.

Está claro que no ha sido solo el tema de los nietos, si no todas las relaciones personales se han venido abajo, no tengo clases de inglés, (si fueron via telematica), ni clases de baile, de pilates, la piscina..., y en cada una de esas actividades tenía muchas personas con las que me relacionaba y ahora, aunque nos comuniquemos por otras vias, no es igual.

Ahora a ver qué está por venir en este caos en el que estamos inmersos, de diferentes opiniiones contradictorias entre si, que te hacen dudar sobre si todo lo que estamos haciendo, es beneficioso o no.

Tengo la mia, y es que si a pesar de haber estado confinados tres meses, esto no se pudo frenar, si ahora, ves a todo el mundo con la correspondiente mascarilla, geles desinfectantes, etc., etc., y toma mas de lo mismo, esto va en aumento, no solo aquí en España si no en todo el mundo, aunque hay algunos paises que están saliendo más airosos de la situación.

Bueno, volveremos sobre el tema.

 

30. jul., 2020

Afortunadamente, he tenido unos días de escapada de esta triste situación que estamos viviendo con el dichoso Covi.

Ahora veo que vamos para atrás como el cangrejo. Vaticinaban que para el otoño vendría la siguiente ola y bueno, más o menos estaba dentro de las previsiones. 

Ahora bien, ya cuando estabamos en Santander, llegó la noticia de que habían confinado dos edificios por causa de unos rebrotes, salimos de allí, luego después de haber estado en Ribadeo y visitar la playa de las Catedrales, empiezan a circular noticias de que tanto la ciudad como la playa estaban cerradas a causa de los rebrotes en la provincia de Lugo, 

Hemos ido viendo poca vida en las calles, muchos comercios cerrados, tristeza también. 

Después ya en casa, parecía que había algo más de ambiente, pero no como suele ser habitual en estas fechas. 

Y ahora a 30 de Julio, esto se está viendo cada vez con más aumento en los casos. 

Empieza a volver el acojone, es decir, el miedo. Menos la juventud que se cree que no va con ellos y que son inmnunes. Posiblemente lo sean, pero no por ello dejan de ser trasmisores de este virus a sus mayores. 

Este mes que ya se está terminando ves como se va volviendo la amenaza más negra. 

El turismo, del que sobreviven muchisimos trabajadores, ahora se va a ir a pique. 

Todo esto va a llevar a una situación de hambre y necesidad, que creo que nadie se podía esperar.

Los que ya me conoceis sabeis lo que nos gusta a la familia celebrar todo, cumpleaños, nacimientos, buenas nuevas...., pues este año desde Febrero que pudimos celebrar el de mi nuera, se acabaron las celebraciones. 

Cuando parecía que la situación estaba algo mejor, preparamos una quedada familiar para celebrar el cumpleaños de mi hijo Luis (con retraso) y el mío adelantado. 

Lo importante era estar todos juntos y abrazarnos y disfrutar de la mutua compañía.

Pues va a ser que no, ya viendo lo que se venía, anulamos la reserva, después fué confirmado por la Comunidad, que no nos podíamos juntar mas de 10 personas. (somos más) y además me ha entrado miedo. Principalmente por los mios.

Este año tenía ilusión por mi cumpleaños, la cifra es bonita y significa que sigues en este camino de la vida.

Si es posible seguiré, mucha gente se ha quedado por el camino, y muchas familias han perdido a sus seres queridos. No debo ser egoista, pero qué triste me siento.