3. jul., 2018

MI SONRISA

Muchos de los que me seguis, ya sea por Facebook o a través de nuestro contacto personal, valorais mi sonrisa y me animais a que no la pierda.

No siempre la tengo, tengo fotos de hace muchos años, en que sí que sonrio, pero no como quizás puedo hacerlo ahora. 

Hay veces que se me nota un rictus triste y mis ojos están apagados. 

Opino que como a todo el mundo, la vida unas veces se porta bien y otras mal. 

He tenido de todo y quizás por tener como ejemplo a mi padre, he mirado hacia delante intentando salir de todos los baches que me ha puesto la vida, unas veces de forma más acertada que otras.

Mi padre siempre decía: "Si tienes un problema y tú puedes solucionarlo, no te preocupes; si tienes un problema y no puedes hacer nada por arreglarlo, no te preocupes"

En fín, esto lo decía, pero no lo practicaba, se preocupaba y mucho por todo. No obstante intento no preocuparme.

A lo largo del recorrido de mi vida, se han ido descolgando personas, algunas de ellas han causado dolor. 

La familia, que poco a poco se ha ido yendo....

Amigos que pensabas que serían para siempre y lógicamente no lo han sido..., 

Familia, que pensabas que serían un apoyo y que más bien han representado un grano en el c...

Han ido llegando nuevas personas a mi vida que me han dado amor, ilusión, amistad, confianza...

Esa otra parte que no es familia, pero que cuentas con ellos más que si lo fueran.....

Esas personas que cuando eran niños, amigos de mis hijos y que ahora los tengo como si fueran parte de mi propio hogar.... (mis niñ@s adoptivos) 

Pero a pesar de eso, siempre, a pesar de la sonrisa, hay un poso de tristeza. 

Mi sonrisa no es una pose, soy así.  Cuando me cruzo con alguien y saludo, que eso sea con una sonrisa en mis labios.  Me cuesta ser como esas personas que van como sotas por el mundo.

La procesión va por dentro.