28. ene., 2019

HISTORIAS DE ARGANDA

Como os podeis imaginar, cuando era cría y algo después también, de Arganda sabía, que estaba "el tren de Arganda, que pita más que anda" y poco más. Pero mira que las circunstancias de la vida me han llevado a que muy buena parte de mis experiencias y amores, están en Arganda.

Todo comenzó un verano en el que teníamos que estrenar una tienda de campaña de esas grandes, casi un chalé, pero en tela..., y buscando, buscando, encontramos un camping que estaba muy cerca de nuestra casa (entónces vivíamos en Moratalaz) y nos fuimos a plantar el tenderete en uno que hay en Arganda (todavía existe).

Eramos la caña, pues tuvimos en esa estancia, varias noches con unas tormentas y unas lluvias de narices y claro, en esas circunstancias, agarrábamos lo imprescindible y nos marchabamos a casa a dormir, con el consiguiente cachondeo de los vecinos tanto, de la casa, como del camping.

A mi particularmente, no me apeteció volver a realizar semejante acampada. Seré muy señorita, pero mejor dame una habitación y una cama.

Después de esta experiencia, nos marchabamos por esos alrededores a pasar el domingo o el sábado, según fuera conveniente, a plantar la tienda y comer con la familia, nuestra paella (cuando se podía prender fuego en el campo) o todo lo relativo a una comida campera.

Pues bien, como siempre se buscaba un lugar que tuviera sombras, espacio para que los niños jugaran y buen acceso para los vehículos, nos movíamos por esa zona, Arganda, Campo Real y Valdilecha.

Después de este preambulo la vida me llevó a que el trabajo que encontré después de varios años en paro, estaba ubicado en Arganda. 

Mi hija mayor encontró el amor en Arganda y allí vive con su familia, feliz por ello.

Después mi hijo segundo,  se fué a vivir a Campo Real, por lo tanto se vé que nuestros caminos nos dirigían hacía esa zona. 

Esas son las paradojas de nuestro destino, ahora no voy a Arganda por trabajo, ahora voy por mi familia. 

Ahora, los que no sabeis dónde está, os diré que es una localidad de la Comunidad de Madrid, con unos vinos de denominación de origen excelentes, un aceite, que tambien produce esa zona, de primera calidad, así que ya sabeis, aparte de ese tren del que os hable al principio, hay mucho que hablar de ella.