1. abr., 2020

LA CUARENTENA

Claro que voy a comentar algo sobre este tema que nos tiene confinados en nuestras casas.

Estamos sufriendo una pandemia, que por desgracia, se veía venir..., claro que lo que pasa es que somos muy, pero que muy listos..

Veíamos con estupor lo que estaba pasando en China y creíamos que eso no tenía nada que ver con nosotros. China está muy lejos, pero somos unos ingenuos, hoy todo el mundo se mueve por todas partes, cada vez se viaja más, bien por turismo o por negocios, pero nos movemos cada vez más, por lo que el contagio es de lo más probable. 

Luego, resulta que nadie se prepara para lo que ha de venir, ningún país estuvo despierto a la hora de saber cómo nos podía afectar, pero aquí lo tenemos y haciendonos padecer un sufrimiento increible. 

El confinamiento es duro, pero es más duro saber que los que se van, lo hacen en soledad, que nadie puede velarles, nadie puede acompañar a sus familiares en este triste momento, solo ellos y pocos, no todos los familiares directos. 

Nadie recuerda ese refrán: "Cuando las barbas de tu vecino veas pelar...., echa las tuyas a remojar", tan modernos y tan ignorantes de la sabiduría popular. 

Y aquí estamos a primeros de Abril, con la idea de que seguiremos en esta situación diez días más, pero no quiero ser agorera, pienso que esto por lo menos hasta Mayo no va a ser posible que podamos llevar una vida más o menos como antes, que tampoco se podrá. El dolor de las pérdidas humanas, mas las económicas, va a hacernos pasar por situaciones también dificiles.

Como no puede ser de otra manera, estamos inmersos en noticias contradictorias, historias que hablan de confabulaciones internacionales para eliminar buena parte de la humanidad, otros los religiosos que es castigo divino, una de esas plagas bibilicas....

Hoy tenemos cielos limpios y los animales están libres circulando por donde quieren. 

Se habla, que con esto la humanidad va a cambiar, vamos a ser mas solidarios, comprensivos, cuidadosos con el entorno.... Mentira, todo mentira, mañana, poco a poco, cuando todo vuelva a la normalidad, seremos igual de "anormalmente humanitarios".

Buena suerte y a seguir viendonos por estos lares.