30. jul., 2020

PASANDO DE PUNTILLAS

Afortunadamente, he tenido unos días de escapada de esta triste situación que estamos viviendo con el dichoso Covi.

Ahora veo que vamos para atrás como el cangrejo. Vaticinaban que para el otoño vendría la siguiente ola y bueno, más o menos estaba dentro de las previsiones. 

Ahora bien, ya cuando estabamos en Santander, llegó la noticia de que habían confinado dos edificios por causa de unos rebrotes, salimos de allí, luego después de haber estado en Ribadeo y visitar la playa de las Catedrales, empiezan a circular noticias de que tanto la ciudad como la playa estaban cerradas a causa de los rebrotes en la provincia de Lugo, 

Hemos ido viendo poca vida en las calles, muchos comercios cerrados, tristeza también. 

Después ya en casa, parecía que había algo más de ambiente, pero no como suele ser habitual en estas fechas. 

Y ahora a 30 de Julio, esto se está viendo cada vez con más aumento en los casos. 

Empieza a volver el acojone, es decir, el miedo. Menos la juventud que se cree que no va con ellos y que son inmnunes. Posiblemente lo sean, pero no por ello dejan de ser trasmisores de este virus a sus mayores. 

Este mes que ya se está terminando ves como se va volviendo la amenaza más negra. 

El turismo, del que sobreviven muchisimos trabajadores, ahora se va a ir a pique. 

Todo esto va a llevar a una situación de hambre y necesidad, que creo que nadie se podía esperar.

Los que ya me conoceis sabeis lo que nos gusta a la familia celebrar todo, cumpleaños, nacimientos, buenas nuevas...., pues este año desde Febrero que pudimos celebrar el de mi nuera, se acabaron las celebraciones. 

Cuando parecía que la situación estaba algo mejor, preparamos una quedada familiar para celebrar el cumpleaños de mi hijo Luis (con retraso) y el mío adelantado. 

Lo importante era estar todos juntos y abrazarnos y disfrutar de la mutua compañía.

Pues va a ser que no, ya viendo lo que se venía, anulamos la reserva, después fué confirmado por la Comunidad, que no nos podíamos juntar mas de 10 personas. (somos más) y además me ha entrado miedo. Principalmente por los mios.

Este año tenía ilusión por mi cumpleaños, la cifra es bonita y significa que sigues en este camino de la vida.

Si es posible seguiré, mucha gente se ha quedado por el camino, y muchas familias han perdido a sus seres queridos. No debo ser egoista, pero qué triste me siento.