2. jun., 2021

SEGUIMOS AVANZANDO

Qué bien, ya estamos en Junio, a muy pocos días del comienzo del verano, pero lo cierto es que ya está anunciandose con un calor tremendo, acompañado de tormentas y lluvias torrenciales.

 

Ya estoy vacunada, así como muchas de las personas con las que me relaciono, una tranquilidad añadida.

 

Pensamos que ya está el bicho aniquilado, pero no es así, no nos confiemos. De vez en cuando salta una noticia con una nueva cepa. Como consecuencia me pregunto si no es una forma de tenernos asustados y así controlados nuevamente?

 

La cantidad de planes que se han visto frustrados y para mi lo más importante ha sido no poder disfrutar con mi familia, como he estado acostumbrada a hacer, ver crecer a mi nieta pequeña, preferentemente a través del móvil o el ordenador. Aunque ahora con los más pequeños voy recuperando algo del tiempo perdido y con los demás, en dos ocasiones conseguimos juntarnos todos, eso si, en espacios abiertos y en mesas separadas, pero relativamente juntos.

 

Cuando perdemos todas esas cosas, es cuando lo valoramos. 

 

A todo esto, en este período que llevamos de anulación de nuestras libertades, me he sentido frustrada, el no poder hacer mis actividades habituales me ha hecho pupa, ya se que sería peor haber caido en la enfermedad o más grave aún, dejar este mundo.

 

A consecuencia de este desánimo, no he escrito apenas en el blog, tampoco en escribir otras cosas, pero ahora me ha entrado un nuevo vigor y es ponerme a contar cosas y si es posible, sacar un libro, solo mío. 

 

Este año he participado junto a otros autores de Torrejón en un proyecto del que salió un libro que me ha parecido muy interesante y por eso me animo a meterme en este charco. Lo más dificil es poder publicarlo. También participé en una lectura de relatos cortos, por el día de las Letras, patrocinado por la Concejalía de Cultura.

 

Cada vez que me meto en leer alguna publicaciòn, me quedo asombrada y veo el trabajo que tiene detrás, no creo que llegue a ese nivel, pero bueno, por lo menos lo intentaré y sobre todo se seguro, que mi familia lo compraría, Ja, ja. 

 

No puedo dejar de lado que los años se me van echando encima, la salud empieza a flojear. Lástima del tiempo perdido en el que quizás podría haber hecho algo.