14. sep., 2021

PRESENTACIONES

Ya llevaba unos días dándole vueltas a escribir algo a este respecto.

Me refiero a esos comerciales que a través de otros clientes, quieren ampliar sus ventas.

En una ocasión, hace en torno a los 40 años, que tuve en mi casa una de esas "presentaciones"

Había un conocido que tenía un pluriempleo que consistia en vender esas maravillosas baterías de cocina alemanas, que tenían un fondo de acero de unos dos centímetros que favorecían que se terminase de cocinar, sin tener forzosamente que estar en contacto con la fuente de calor. Por cierto que costaban una pasta.

Bien, pues al final consentí en hacer una demostración en mi casa, para lo que tenía que invitar a algunas amigas y entonces harían una demostración del provecho que se podía obtener con esta batería, ya que se podían hacer tres tipos de comidas a la vez.

Pues bien, en esa ocasión, se cocinaron unas judías verdes, un pollo en cuartos y además un flan. Todo ello en una torre, unas cacerolas encima de otras, con la consabida energía de gas. 

Todo fué estupendo por lo tanto, compré la dichosa batería, por cierto aún la conservo, por lo que en ese sentido es fantástica, pero..... y ahí vino el hacer la prueba de fuego, je je. 

Me resultaba muy conveniente el poder hacer varios guisos a la vez, sobre todo por el ahorro de tiempo, pero me fué totalmente imposible, así que ha quedado como una batería de uso corriente, pero con la virtud de que no se aboya ni se rompe.

Ahora voy a otras demostraciones que han querido que hiciera en mi casa, para otro tipo de productos que ni siquiera me he molestado en preguntar qué era ni para qué servía.

Tengo un gran inconveniente o defecto, llamemosle como querais y es que enseguida me convencen y compraría hasta cubitos de hielo, si fuese esquimal.

Por cierto, ese mismo comercial quiso venderme otra cosa, que a punto estuve de comprar, y me resistí porque ponía en peligro mi propia existencia. Consistía  en una especie de alfrombrilla que se ponía en la bañera, previamente con agua, lo conectabas a la red y eso era igual que un jacuzzi. 

Lo cierto es que era una gozada, a mi eso me chifla, además poniendo el agua bastante caliente y eso no era bueno para mi. 

Me metía allí con mi casette y me extasiaba en ese relax, pero claro, luego venía la parte "peligrosa" al poner el agua tan caliente, cuando salía de la bañera me sacudía una bajada de tensión bastante seria, por lo que no lo compré, no quería perecer en el intento. 

Conociendome no quiero asistir a esas reuniones comerciales que te van a ofrecer algo, porque seguro que lo compro.....