19. mar., 2022

NO DIGO NADA NUEVO

Poco puedo añadir a lo que muchas personas hoy pueden sentir.

Es el 19 de Marzo de 2022 y no puedo agregar nada más que hoy principalmente echo mucho de menos a mi padre.

Al ser la primera hija, entre nosotros se creó un lazo muy importante, nos gustaba charlar y compartir cosas, sobre todo yo de mi primera experiencia laboral.

Cuando muy pequeña y en el tiempo en que se podía estar en la plaza de Manuel Becerra, donde ya cruzabamos con mucha precaución, ya comenzaba a tener mucho tráfico esa parte de mi barrio. Una vez que estabamos en ella, me cantaba canciones, que no se me olvidarán jamás y que tambien he hecho igual con mis nietos. Además cuentos de esos de nunca acabar, que terminaban poniendome un poquito harta....., era muy amigo de inventarse historias, de tal manera que cuando era un chaval, los amigos del barrio, le solían pedir que les narrara alguna nueva. Así que puedo decir que de ahí me viene la afición de escribir.

La relación entre ambos era muy fuerte, cuando ya trabajando llamaba por teléfono a casa para saber cómo estaban, según mi padre contestase, sabía si estaba solo o con mi madre, su voz era diferente, si estaba solo, su voz era triste y apagada, si no era así, era cantarina y sonriente. No quería dejar ver a su mujer los dolores y la amargura de la vida que tenía.

Fijaros que cuando él faltó, es cuando me volqué con mi madre, ya siendo adulta y siendo madre es cuando empecé a comprender lo que ella había hecho por la familia, por toda, su trabajo y preocupación. En una ocasión llegó a decirme que solo quería a mi padre, lo que no era cierto, pero por desgracia para él, tenía más tiempo libre que ella y ese tiempo me lo dedicaba a mí. 

Cada vez que entraba en un hospital, en un momento en que estabamos solos, me abrumaba de recomendaciones para el momento de su fallecimiento, que si en tal sitio estaban los documentos de esto o de aquello, que organizara el asunto de los bancos para que mi madre no tuviera problemas, etc., es decir, siempre preocupado por dejar a su mujer,  con los menos problemas posibles. 

Nos hizo una advertencia a todas, no quiero que os pongais de luto, ninguna, ni siquiera vuestra madre. No vayais al cementerio a ver mi tumba, para qué, ahí no estaré yo. 

Todo lo que querais hacer conmigo, que sea ahora, que estoy vivo y lo disfrutaremos juntos.

Así se hizo, siempre con ellos celebrando lo que fuese, incluso sin motivos, buscabamos la oportunidad para vivir las cosas que fuesen con ellos.

Así que hoy como otros muchos de los que me leeis pienso en mi padre  y le doy las gracias por todo lo que me aportó.

Cada uno de vosotros pensareis y querreis estar ahora con él, os recomiendo que no lo dejeis de hacer nunca.

Te quiero papi