7. jul., 2022

Esa memoria

Lo que es la vida, casualmente hace unos días vi en una pagina de internet una silla de las que antes se tenían en casi todas las viviendas más o menos humildes. 

La foto que publico demuestra lo que resulta del abandono de las casas de los pueblos, donde nadie se ha hecho cargo de ellas y seguro que habrá alguna que otra reliquia de los tiempos en los que había vida dentro de ella. Esta silla seguro que no le interesó a nadie y ahi se quedó esperando que alguien volviera a utilizarla. Qué historias nos podría contar si acaso pudiese?

No todo el mundo podía tener para el uso frecuente unos muebles mas ornamentados y costosos, por lo que rara era la cocina, de ciudad o de pueblo que no tuviera esas sillas.

Para no ser diferentes en mi casa teníamos dos y lo normal era que con el uso, se estropease la enea y se hicieran algunos destrozos. 

En los barrios había artesanos que se ocupaban de su arreglo, por lo que quedaban como nuevas, luego una mano de pintura y listo, otra vez a resistir los pesos de los habitantes de la vivienda.

Que yo recuerde, eran mi madre y mi abuela materna quienes las utilizaban más y luego tanto mis hermanas como yo, las usabamos para jugar, hasta que llegó el día en que la cocina se modernizó y con ello llegaron las sillas de formica y acero inoxidable, muy limpias, pero sin vida. 

Cuantas cosas que se usaban en las casas fueron a parar a los traperos y que hoy, se venden en los anticuarios o en el rastro madrileño.

Pongo por caso esos cabeceros de las camas que eran de niquel, algunos de ellos muy elaborados y que hoy se ven en casas rurales o en esas viviendas que quieren mantener cierto aire de a antiguedad.

Mis padres tenían un cabecero así, luego desapareció y llegó uno tapizado de piel, muy chulo, pero nada que ver con el que había original.

En la casa de mis suegros, si que tenían el suyo de siempre, y de verdad que me hubiera gustado tener uno en la mía, pero bueno, así son las cosas. 

Nos hemos vuelto muy "modernos y derrochones"