23. may., 2016

25 años y más

Estoy en unas fechas realmente excepcionales y es que mi hija mayor se va a volver a casar, pero ojo "con el mismo hombre", cosa rara en estos tiempos que corren.

Por lo tanto, estoy viviendo todo aquello que hace 25 años no se hizo:

- Elegir traje de la novia.

Pero en esta ocasión ha sido como ella quería y lo más bonito todavía, su hija, (mi nieta) allí estaba tambien y eligiendo, llorando y emocionandose como su tia Esme, su amiga Marijose y como no podía ser menos, la madre. 

- Preparativos, despedida de "no soltera", etc., 

Pues sí todo eso estamos preparanbdo para la apoteosis final, que será el próximo día 28.

Así que este pasado fín de semana preparamos la despedida, que lo que más me gustó de todo es ver a mis hijas y nieta felices disfrutando por cada poro de su piel.

Qué voy a decir yo, pues que ver a tres generaciones de una misma familia, incluída mi hermana Lucrecia con su hija Elena y la casi nuera Sandra, es realmente bonito, antes las abuelas se quedaban en casa, ahora no, también acompañamos en estos momentos a la hija.

Ciertamente el espectáculo estuvo divertido y nada tiene que ver con esos que antes se hacían y se siguen haciendo de ir a ver a otras personas en despelote picado. 

Hablando de despelote, tengo que recordar las otras dos despedidas de hace ya unos años que fuímos, en las que también nos acompañó mi madre y su hermana. 

Ahí nos partimos de risa con las dos "abuelas" ya que ellas era la primera vez que veian estos espectáculos y menos a unos hombres tan bien hechos, se les salían los ojillos. 

En definitiva, el próximo sábado delante de la gran familia que somos y los amigos más intimos, celebraremos la reiteración de ese amor en esta pareja tan bien compenetrada y feliz. 

Felices 25 Esther y Jose.