15. sep., 2016

Y ya está llegando

No sé porqué, pero lo que si es cierto, es que cuando llega el otoño, viene acompañado de melancolía, de una nostalgia y unos pensamientos un poco tristes. 

Hoy, todavía no se ha instalado, pero está anunciando su presencia a pasos agigantados. 

Volvemos a la rutina de cambio de ropa, guardar y sacar y sabiendo que aunque seguro que habrá días luminosos, no serán igual, pero seguro que los apreciaremos más.

De momento este mes y más concretamente el día 23, se cierra momentaneamente el capítulo de celebraciones de cumpleaños de la familia y digo momentaneamente, porque en Noviembre nos viene el de la peque de la casa. 

El fin de semana pasado estuvimos en Burgo de Osma, una ciudad pequeña, pero para mi gusto, encantadora, con esa muralla y esa catedral que todo lo ve. 

Por la noche del sabado vimos una charanga acompañando a los recien casados y a los familiares, que hicieron una demostración de un baile típico de la zona. 

Estas cosas no previstas, son las que te dán color a la visita. 

Al día siguiente, nos fuimos a visitar "el cañón del Rio Lobo". Sorprendente paisaje que ha ido haciendo la naturaleza a través de los miles de años. 

Haciendo el recorrido más corto, desde donde nosotros lo iniciamos, al final del mismo te encuentras con una hermita templaria, que por su sencillez, te asombra.

Posteriormente ves las cuevas que hay alrededor con una profundidad y misterio fuera de toda imaginación.