Se fué el 2015

Esta imagen me encanta, representa que la frialdad no puede con el fruto de la vida

Terminó el 2015

 Si que terminó y afortunadamente bien.

Empezó con los problemas de salud de mi madre y poco después mi “pequeñín” nos dio el susto, tal día como el 12 de Enero. Volvió a nacer.

Año de cambios, como todos, pero este por lo menos para mí con mucha tensión emocional.

Tenemos el susto que afortunadamente, hoy un año después podemos celebrar que se quedara en eso, en un susto del que el principal afectado, ya está recuperado, pero que ha costado casi un año.

Otro cambio ha sido el de tener que ingresar a mi madre en una residencia. Eso fue en Febrero, pero que costó el tomar esa decisión, primero por mi madre y luego por todos los demás.

Hoy puedo decir, cuando aún no hace un año que se la trasladó,  que es otra persona, en su aspecto y en su nueva forma de vida. Es cierto que ella preferiría  vivir en su casa y seguir manejando su vida, aunque su cuerpo tuviera que depender de otras personas.

También tristemente, tenemos que lamentar la falta de una gran persona y amigo de mi hijo, que le  cuidó en sus primeros meses de recuperación. Gracias amigo por todo.

Hay otra situación sobre la que me duele haber tomado la decisión, pero como otras tantas en las que he tenido que tomar un camino, creo que ha sido conveniente.

Se acabó la hipocresía y el considerar a algunas personas con el interés y el cariño que no merecen.

Una de esas amigas de la infancia, ya no la considero como tal. Ha costado,  pero cuando solo ves egoísmo y no te sientes recíprocamente tratada, llega el momento de decir: Se acabó.

Hoy queda como una conocida de la infancia y poco más. 

Por supuesto que han pasado muchas más cosas, vacaciones, boda de amigos, etc., pero de eso ya he ido contando cosas en otros momentos.

Bienvenido 2016