Análisis vital

Nos creemos eternos, que la vida no se acabará, que te dará tiempo a todo. No somos conscientes, día a día, minuto a minuto que todo se puede acabar en un plaf.

Vas dejando cosas por hacer, pensando "mañana ó al mes que viene ó al año próximo".

Qué ingenuos somos. 

Hablando con mi madre, o mejor dicho hablando ella, me dice: No tengo porvenir......, le quito hierro al asunto, diciendole que nadie lo tenemos y es cierto. Cuenta el ahora, el presente.

Quizás en este último año estoy siendo más consciente de que estamos así, sin porvenir. Hacemos planes de proyectos, viajes, etc., etc., y quién sabe si se realizarán.

Precisamente ahora al haber tenido que vaciar de objetos personales de la casa de mi madre, pienso que mañana o pasado, cuando mis hijos vean todos esos recuerdos, en muchos casos no sabrán ni quienes son los que están en esas fotos, quién le regaló eso o aquello a mi madre o a mi padre....

Hoy tengo en mis manos aquella primera mantelería que le hice a mi madre cuando iba al colegio, aquella capita para los hombros con los bordados cosidos por mí. El álbum de fotos de cuando mis padres eran jóvenes, con amigos, con compañeros de trabajo, con algún familiar que intuyo quien es, pero que realmente no estoy segura, de otros claro que sí formaron parte de mi infancia.

Y no solo eso, yo misma en mi casa tengo montones de cosas, regalos de familia o amigas, que el día en que no esté por aquí para explicar el qué y el como, el valor que tiene cada cosa para mí,  mis hijos solo tendrán que quitarse de encima un montón de cosas que para ellos, muchas de ellas no significarán nada. 

Los montones de postales que me dió por coleccionar y que están ahí, sin organizar, solo están ocupando espacio y siempre que las veo, me digo, las tengo que tirar, y no lo hago.

Mis primeras nóminas de cada una de las empresas en que estuve, mis contratos laborales.... y me digo, para qué?