FELICIDADES

Tal y como nos lo prometíamos, todo marchaba viento en popa.

Los resultados de aquella prueba, parecía que marcaban el buen camino y nos fuimos a Cuenca a celebrarlo. Poco tiempo después, se despejó la incógnita y se fastidió.

Qué fin de semana más desagradable, en cuanto al tiempo. Siempre lloviendo, pero tú mi querida amiga, le dabas la vuelta y hacías que pareciera que resplandecía el sol.  Y es que el Sol, eres tú.

No digo eras, aunque ya no estés físicamente con todos los que te queremos, si no porque sigues presente en nuestros corazones y sinceramente, no puedo escribir mucho sobre tí, pues mis ojos se me llenan de una humedad sospechosa, que no me deja leer lo que escribo.

Hoy hubiera sido tu cumpleaños, así que como no te puedo felicitar por que ya no cumples más, si lo hago puntualmente a nuestra querida Irlanda, que hoy es el suyo.

Esta pequeña, que ya es una mujer y a la que quiero como si fuera mi niña, por ser la tuya.

¡Qué gran apoyo hubieras sido para ella que está en sus comienzos del camino de la maternidad, con sus dudas y sus satisfacciones.!

Seguro que le mandas tus consejos de alguna manera, para que se sienta arropada por tu compañía.

Hace poco volví a recorrer los mismos lugares de aquél viaje y allí dejaste ese sol y ese esplendor de la Naturaleza.  En todo momento estabas conmigo y así me sentí nuevamente acompañada. Incluso alojada en el mismo hotel y rememorando lo que nos reimos con nuestra botella de cava y unos vasos de plástico, brindando por todo lo bueno que teníamos dentro de la misma habitación. 

 

Hasta pronto amiga.