Una madre que espera

Esta es una reflexión que, ahora que estoy viviendo mucho más cerca de mi madre, se me ha planteado y no he querido dejar de plasmarla aquí. 

 

Las madres durante toda su vida esperan a sus hijos.

Cómo y cuando?

Empecemos con la gestación. Cuando eres madre gestante, esperas ansiosa el momento en el que puedas ver la cara de tu hijo/a, al que ya sientes en tus entrañas y con el que te comunicas constantemente. 

Cuando ya han nacido y tienes esos momentos de desesperación, lloran y no sabes porqué, no duermen, no comen.  Deseas verles crecer, que se hagan mayores. 

Por otro lado, sí además compartes tu vida familiar con la laboral, cuantas veces te sientes culpable de no estar más con tus hijos, de no verles más.....

Ahora son adolescentes y quieres verles, formarse, que sean personas sanas, honestas, amigos de sus amigos, que tengan un buen trabajo,  que sean buenos hijos....

Sin saber cómo, apenas sin darte cuenta, los ves, hechos mujeres/hombres y en muchos casos han formado una familia. y te preguntas:

Qué ha pasado? ayer esperaba verlos crecer y hoy estoy esperando a ver cómo crecen sus hijos. 

Después llegamos a esa etapa de tu vida en que solo esperas verles, que vayan a tu casa o donde residas, que te abracen, que te besen, que te quieran.

Al final de todo, te vas y en algunos casos esos hijos/hijas se darán cuenta de que también son padres y que mañana ellos estarán en la misma situación, esperando ver a sus hijos. 

También se lamentarán de no haber achuchado y abrazado más a esa madre que siempre ha sido su fan número uno. 

Ahora, personalizando, hoy puedo decir que no tengo esa carencia por parte de mis hijos y nietos, pero me consta que otras madres sí. 

 

Una madre que espera

Esta es una reflexión que, ahora que estoy viviendo mucho más cerca de mi madre, se me ha planteado y no he querido dejar de plasmarla aquí. 

 

Las madres durante toda su vida esperan a sus hijos.

Cómo y cuando?

Empecemos con la gestación. Cuando eres madre gestante, esperas ansiosa el momento en el que puedas ver la cara de tu hijo/a, al que ya sientes en tus entrañas y con el que te comunicas constantemente. 

Cuando ya han nacido y tienes esos momentos de desesperación, no duermen, no comen, deseas verles crecer, que se hagan mayores. 

Por otro lado, sí además compartes tu vida familiar con la laboral, cuantas veces te sientes culpable de no estar más con tus hijos, de no verles más.....

Ahora son adolescentes y quieres verles, formarse, que sean personas sanas, honestas, amigos de sus amigos, que tengan un buen trabajo,  que sean buenos hijos....

Sin saber cómo, apenas sin darte cuenta, los ves, hechos mujeres/hombres y en muchos casos han formado una familia. y te preguntas:

Qué ha pasado? ayer esperaba verlos crecer y hoy estoy esperando a ver cómo crecen sus hijos. 

Después llegamos a esa etapa de tu vida en que solo esperas verles, que vayan a tu casa o donde residas, que te abracen, que te besen, que te quieran.

Al final de todo, te vas y en algunos casos esos hijos/hijas se darán cuenta de que también son padres y que mañana ellos estarán en la misma situación, esperando ver a sus hijos. 

También se lamentarán de no haber achuchado y abrazado más a esa madre que siempre ha sido su fan número uno. 

Ahora, personalizando, hoy puedo decir que no tengo esa carencia por parte de mis hijos y nietos, pero me consta que otras madres sí.