LA CUESTA

Ja, ja, dicen que si la "cuesta de Enero"...., de eso nada, la cuesta es en Febrero, que es cuando te pasan todos los cargos de las tarjetas, con las que te inflaste a comprar cosas, unas para Navidad, otras para Reyes, rebajas  y en mi caso cumpleaños varios.

En este mes de Enero, se juntan en mi familia estos acontecimientos, Reyes y cumpleaños, hija, nieto, yerno y hermana.

Con lo cual, la cartera se queda tiritando.

No os quiero abrumar con problemas que sé,  que más o menos, tenemos todos en nuestro caminar por la vida.

Lo que si os quiero contar es lo que se tenía que trabajar en casa, cuando tus niños cumplian los años a últimos de mes, y si no es a últimos, últimos, eran a partir del día 20, con lo que entónces en mi precaria situación ecconómica, había que hacer malabares para poder celebrarlos, cuando eran muy pequeños, solo con la familia, pero después, al ir siendo mayores, eran celebraciones con sus amiguitos del cole y/o vecinos y los de la familia.

Hoy, con la costumbre que se ha ido implantando de celebrar los cumpleaños de los niños en lugares apropiados para ellos, en mi opinión, se hace un gasto extra. 

Eso tiene de bueno, que los niños se divierten, y en muchos casos las madres y digo claro, las madres, no tienen que ocuparse de preparar meriendas ni luego tener que limpiar la casa o por lo menos los lugares donde han estado jugando los peques. 

Siempre para mí ha sido bonito el celebrar con mis hijos y la familia estas cosas, ahora que todos vamos siendo más mayores, seguimos haciendolo y nos encanta. 

Ahora, me gusta comer con ellos el mismo día en que los cumplen , si podemos, claro. Cuando trabajaba, procuraba organizarme para poder pasar el rato del mediodía y celebrar su cumpleaños, aunque lo hagamos después, otro día antes ó después con toda la tropa.

Después de esta historieta que os he metido, os preguntaréis?  Y a mí qué, como si yo no supiera de eso.....¡¡¡¡

Pues como digo antes, seguro que a muchos os habrán pasado estas cosas y a otros muchos estarán en una situación mucho peor, la de no poder hacer ni tan siquiera una mini fiesta en su casa para sus hijos, porque no tienen un duro. 

Verdad que está cuestión no nos lo planteamos nunca? 

No hay más que echar un vistazo a lo que pasa un poquito más allá de nuestra puerta. En la calle de al lado, al otro lado del pueblo, en tu misma ciudad.......? 

Es cierto que tantas veces nos quejamos de cómo nos va la vida..., y realmente nos va tan mal? 

Seguro que al echar un vistazo, mirando de verdad, sin que sea sólo una ojeada, podremos comprobar que somos personas afortunadas.