Tiempo libre

Siempre he oido que hay personas que una vez que se jubilan, no saben qué hacer con su tiempo.

Afortunadamente, en mi caso, no ha sido así.  No voy a citar todas las actividades que tengo, primero por no ser pedante y segundo por no abrumaros.

Lo que sí os voy a contar es la serie de cosas que estoy descubriendo en esta mi nueva vida.

A través del centro donde voy a intentar aprender inglés, se preparan actividades "extraescolares", qué bien suena eso, jajaja. 

Pues sí, con ellos he ido a visitar museos, fábricas...,  he visto obras de teatro muy interesantes..., he vuelto a ver la maravillosa ciudad de Granada, descubriendo nuevos rincones..., en fín, que mi tiempo no lo dedico a perderlo, solo tengo el que hay en el momento en que lo vives, así que lo intento disfrutar.

Pues bien, a lo que quería ir desde el principio.  Desde una vez que me enviaron un email en el que mostraban las maravillas del museo Casa Cerralbo, se me despertó el interés de visitarlo, es más, anteriormente no tenía constancia de su existencia. 

Entónces ahí vienen, los intentos. 

Primero, un domingo que estabamos por la zona y nos acercamos hasta el museo y mala uva, había bastante gente esperando a entrar y por otro lado, cerraban al mediodia, por lo que no merecía le pena esperar, pues no podríamos hacer una visita en condiciones.

Otra vez, el centro de idiomas, organizó otra visita, pero era en una fecha en la que me complicaba el día asistir, así que tampoco.

Y por fín llegó el deseado momento, el pasado viernes. Coincidiendo con unas cosas que teníamos que hacer en Madrid, decidimos pasarnos por el Museo. 

Se presentó un día desapacible, lluvioso, desagradable, pero bueno, la intención estaba clara y fuimos.

Lo primero que he de decir es la adecuada atención de todos los trabajadores del museo, atendiendo en todo momento a tus necesidades para poder visitar y conocer bien todos o la mayoría de los rincones de esta gran casa y además admirar las obras de arte allí acumuladas.

Ciertamente me sorprendió gratamente, primero conocer un poco la personalidad del marqués de Cerralbo, su gusto por el arte y su interés por comprar, allá donde iba todo lo que le gustaba. 

Ahora bien, este hombre por todo lo que nos contaron, tenía un afán desmesurado por mostrar siempre sus adquisiciones, presumiendo de ello, evidentemente. 

Está claro que debía tener dinero a raudales. Tenía fincas que le proporcionaban su forma de vida, además de estar vinculado al gobierno del momento. Era carlista y representaba al heredero de la corona de España, que evidentemente no andaba por estas tiereras. 

Pero aparte de lo anterior, era un amante de la cultura, de las costumbres exoticas, y posteriormente se interesó por la arqueología, participando activamente en algunas excavaciones. 

En su gran biblioteca y en su despacho anexo, se reunia con intelectuales de la época. 

Por lo que ví y entendí era "grande" de España y por lo tanto, compartir su mesa, salones y compañía era uno de los mayores placeres que podía tener la sociedad del momento. 

No os voy a soltar más rollo sobre este tema, pero si animaros a que lo visiteis, los que sois de Madrid, ir a verlo y los que sois de fuera, organizar vuestras visitas para también pasar una hora y media recorriendo esta gran casa.