Ese Madrid que fué

Quizás pueda resultar ñoña y seguro que lo soy, pero se da la circunstancia que tanto ayer como hoy, aprovechando estos dos preciosos días, he paseado por mi Ciudad.

Y claro, no puede ser de otra manera si no empiezo por el primer recorrido de ayer que fué iniciado por la Gran Vía, y claro, recuerdas que cuando no tenías más de nueve años pasaba cuatro veces por ella, en el autobús, camino de ida y vuelta al colegio y para mí era un placer el ver esas grandes carteleras de cine, anunciando lo que ponían en esos cines de estreno, ojo digo de estreno y que a veces se tiraban en cartel meses. 

El acontecimiento de un fín de semana era poder ir un día a la Gran Vía al cine. En ese caso la mayoría de las veces se tenía que ir por la mañana a sacar las entradas si es que querías entrar esa tarde. 

Era un placer pasear por esa gran calle y ver esas cafeterías con estilo que siempre estaban llenas, el placer de sentarse en una de ellas a ver a la gente pasear y no ahora, que se ven multitudes de gente caminando por esa vía, pero pocas paseando y recreandose en los edificios que la adornan en ambas aceras.

Ahora, poco a poco con las nuevas tecnologías, ya no hay cabida para esos maravillosos cines, grandes con unas salas impresionantes, que te dejaban boquiabierta, han sido eliminados esos cines, quedan como tales, tres y eso si, ya no son más que mini cines, dentro de uno enorme.

Y ahí viene la segunda parte, han montado esas grandes tiendas de ropa, que nada tiene que ver con lo que despedía antes esa calle, en concreto han puesto una que eso parece un "chino" a lo bestia, donde además los carteristas se ponen las botas, sea dicho de paso. 

Ha desaparecido esa gran tienda de juguetes donde siempre te quedabas embobada viendo las preciosas muñecas que exponían. 

Había otro establecimiento enorme, llamado "los sotanos" donde había un lugar de ocio perfecto para la juventud. también desaparecido.

Ya para rematar el desastre, hay una cafetería justo al lado de donde ahora se está representando "el rey león", donde era una delicia entrar, tomar un café, un batido, etc., etc., con muchos años a las espaldas pero con un estilo muy personal y acogedor. Siempre que pasabamos por allí parabamos a tomar algo, siempre estaba lleno y de repente, en el escaso espacio de tiempo de 15 días, la veo cerrada, sin niungún cartel ni nada que avise qué es lo que ocurre. Cualquier día aparece una tienda de souvenirs o de ropa juvenil.

Y hoy vuelta a lo mismo, pero esta vez desde la calle de Alcalá, junto a la plaza de toros, que es donde yo nací y viví. 

Según subíamos podías descubrir todos esos establecimientos que te acompañaron en tu infancia y juventud y que hoy no están.

En primer lugar voy a mencionar uno que hace bastante que desapareció para dejar paso a un banco, que se hicieron los dueños de todas las esquinas de la plaza de Manuel Becerra. 

Ese lugar se llamaba Bar Soria, un lugar donde las parejitas que podían, pasaban las tardes de invierno, sentados delante de una taza que en su momento tuvo café, luego era la justificación para poder estar allí sentados hablando de sus planes de vida y eso sí, a resguardo. 

Tenía esas mesas de marmol y patas de hierro forjado que las hacía resaltar los golpes de las fichas de dominó que los jugadores del mismo daban en la mesa, cada vez que ponían una con ese ímpetu de los ganadores. 

Ahí mi padre pasaba algunas tardes, jugando con esos amigos del barrio. Por eso hago esta mención a este sitio.

Según seguíamos avanzando hacia la calle de Goya, sigues no encontrando esa tienda de zapatos y bolsos donde mi madre me compró esos zapatos rojos, con su bolso tipo maletín de bolitas rojas, que eran una maravilla, sigues y pasas por esa esquina donde había una oficina de correos y justo en la puerta solía haber aparcado un cochazo Osdmoville color dorado que me quitaba el hipo. 

Y para finalizar, otro icono de la cerveza a medio día o por las tardes noches "la cruz blanca", otrora lugar en el que podías ver al humorista Tip, tomando su caña y hoy es un local de una marca de telefonía. Adiós encanto.

Cuantas cosas han cambiado y seguirán haciendolo pero qué vamos a dejar para el recuerdo a todos los que vienen detrás.....

Caballo viejo? Mejor yegua vieja

Ese Madrid que fué

Quizás pueda resultar ñoña y seguro que lo soy, pero se da la circunstancia que tanto ayer como hoy, aprovechando estos dos preciosos días, he paseado por mi Ciudad.

Y claro, no puede ser de otra manera si no empiezo por el primer recorrido de ayer que fué iniciado por la Gran Vía, y claro, recuerdas que cuando no tenías más de nueve años pasaba cuatro veces por ella, en el autobús, camino de ida y vuelta al colegio y para mí era un placer el ver esas grandes carteleras de cine, anunciando lo que ponían en esos cines de estreno, ojo digo de estreno y que a veces se tiraban en cartel meses. 

El acontecimiento de un fín de semana era poder ir un día a la Gran Vía al cine. En ese caso la mayoría de las veces se tenía que ir por la mañana a sacar las entradas si es que querías entrar esa tarde. 

Era un placer pasear por esa gran calle y ver esas cafeterías con estilo que siempre estaban llenas, el placer de sentarse en una de ellas a ver a la gente pasear y no ahora, que se ven multitudes de gente caminando por esa vía, pero pocas paseando y recreandose en los edificios que la adornan en ambas aceras.

Ahora, poco a poco con las nuevas tecnologías, ya no hay cabida para esos maravillosos cines, grandes con unas salas impresionantes, que te dejaban boquiabierta, han sido eliminados esos cines, quedan como tales, tres y eso si, ya no son más que mini cines, dentro de uno enorme.

Y ahí viene la segunda parte, han montado esas grandes tiendas de ropa, que nada tiene que ver con lo que despedía antes esa calle, en concreto han puesto una que eso parece un "chino" a lo bestia, donde además los carteristas se ponen las botas, sea dicho de paso. 

Ha desaparecido esa gran tienda de juguetes donde siempre te quedabas embobada viendo las preciosas muñecas que exponían. 

Había otro establecimiento enorme, llamado "los sotanos" donde había un lugar de ocio perfecto para la juventud. también desaparecido.

Ya para rematar el desastre, hay una cafetería justo al lado de donde ahora se está representando "el rey león", donde era una delicia entrar, tomar un café, un batido, etc., etc., con muchos años a las espaldas pero con un estilo muy personal y acogedor. Siempre que pasabamos por allí parabamos a tomar algo, siempre estaba lleno y de repente, en el escaso espacio de tiempo de 15 días, la veo cerrada, sin niungún cartel ni nada que avise qué es lo que ocurre. Cualquier día aparece una tienda de souvenirs o de ropa juvenil.

Y hoy vuelta a lo mismo, pero esta vez desde la calle de Alcalá, junto a la plaza de toros, que es donde yo nací y viví. 

Según subíamos podías descubrir todos esos establecimientos que te acompañaron en tu infancia y juventud y que hoy no están.

En primer lugar voy a mencionar uno que hace bastante que desapareció para dejar paso a un banco, que se hicieron los dueños de todas las esquinas de la plaza de Manuel Becerra. 

Ese lugar se llamaba Bar Soria, un lugar donde las parejitas que podían, pasaban las tardes de invierno, sentados delante de una taza que en su momento tuvo café, luego era la justificación para poder estar allí sentados hablando de sus planes de vida y eso sí, a resguardo. 

Tenía esas mesas de marmol y patas de hierro forjado que las hacía resaltar los golpes de las fichas de dominó que los jugadores del mismo daban en la mesa, cada vez que ponían una con ese ímpetu de los ganadores. 

Ahí mi padre pasaba algunas tardes, jugando con esos amigos del barrio. Por eso hago esta mención a este sitio.

Según seguíamos avanzando hacia la calle de Goya, sigues no encontrando esa tienda de zapatos y bolsos donde mi madre me compró esos zapatos rojos, con su bolso tipo maletín de bolitas rojas, que eran una maravilla, sigues y pasas por esa esquina donde había una oficina de correos y justo en la puerta solía haber aparcado un cochazo Osdmoville color dorado que me quitaba el hipo. 

Y para finalizar, otro icono de la cerveza a medio día o por las tardes noches "la cruz blanca", otrora lugar en el que podías ver al humorista Tip, tomando su caña y hoy es un local de una marca de telefonía. Adiós encanto.

Cuantas cosas han cambiado y seguirán haciendolo pero qué vamos a dejar para el recuerdo a todos los que vienen detrás.....