En el Arco del Triunfo, antes de que lo abarroten los turistas, como yo

No podía faltar

Ayuntamiento

Nueva arquitectura

PARIS, SIEMPRE PARIS

Por fín llegó el momento por mi ansiado. Es cierto que ya tuve una pincelada de Paris, con aquel viaje de trabajo, pero OH¡¡ eso no hizo más que ponerme la miel en los labios, había que visitar París. 

En fín, así que organizamos esos 15 días de vacaciones con visita a dos ciudades de ensueño, París y Praga. 

Hoy toca París.

Como buena turista miraba todo, según pasabas con el autocar que nos llevaba al hotel, con los ojos y la boca abierta.

Primero os voy a explicar el porqué de esta adoración hacia Paris.

De peque, muy peque, me traian a casa catalogos de viajes y jugaba con ellos como si fuese una agencia de turismo, eligiendo lugares que visitar, recomendandolo a los clientes, etc.

Como en esos tiempos no podía jugar con nadie en casa, pues mis hermanas eran unos bebés, ese era mi entretenimiento. Está claro que mi sitio a visitar por excelencia era París. 

En fín vuelvo a lo mío, una vez que llegamos al hotel, nos dispusimos mapa en mano a ver qué es lo que teníamos más cercano para poder verlo esa misma tarde.

Lo excepcional, por desconocimiento total, fué primero entrar en La Madeleine, una iglesia preciosa de donde salía una musica celestial y allá que entramos quedando admirados de ver y oir esa música, no obstante, allí no nos quedamos mucho tiempo y al salir, ahí estuvo la sorpresa, según estás arriba de la escalera, ves el edificio de La Asamblea Nacional, al final de ese largo paseo..... y la boca abierta, aún más. 

Caminamos por esa calle y ahí llegamos a la plaza donde en un giro de 180º podías ver, la Torre Eiffel, Notre Dame, el Sena, La Asamblea...... me afloraron las lágrimas a los ojos como no podía ser de otra manera y ahí empezó ese maravilloso viaje.

Qué más os puedo contar..., me entusiasmaron sus museos, descubri esculturas que no sabía que existían, Montmartre un placer de la vida bohemía, rincones que nadie se fija en ellos. 

Noche ideal en el barrio latino, cenando en un griego con un cachondo por camarero, entrar en un local en el que ponía mi nombre y gracias a eso nos invitaron a una botella de champán, bailar con unos y unas que pasaron por allí disfrutando de lo lindo, en fín que fué ese viaje esperado y ansiado, que no defraudó.

Qué puedo recomendar de París?.... Todo y aún más el perderse por sus calles descubriendo rincones encantadores.  

Amenazo con volver.....

Ahora en el 2017, he vuelto, pero esta vez, también breve, pero bien disfrutada.

Primero visita guiada en el bus que te descubre, aparte de lo que ya conoces, lugares y rincones nuevos y donde tampoco puedes ver aquéllos que se descubrieron en la visita anterior, pateando la ciudad, pero si es cierto que ésta vez, he gozado de París y espero volver, siempre te queda un regusto a poco....