Adiós Lidia

Las noticias y sobre todo las malas, las que no te esperas, llegan así de madrugada.

Habíamos estado esa noche cenando en casa de unos amigos, disfrutando de su compañía y con esa alegría que te dá estar con buenas personas. 

Por supuesto que el móvil, estaba en el bolso y lejos de nosotros. 

Cuando llegamos a casa, al ir a cargar la batería vi un Wassap de alguien que no es frecuente que nos comuniquemos, solo en momentos especiales.

Lo abrí y ahí llegó el varapalo, mi antigua compañera de ventas, la que hacía la zona de Canarias, había fallecido. 

Precisamente la persona que me lo dijo, fué quien me la presentó. Para ella, un gran amigo y para mi, además de cliente, un amigo de confianza. 

Pues sí, nuestra común amiga, nos había dejado, después de luchar duramente contra el cáncer. 

Cuando la conocí, ya había superado uno. No obstante, su alegría y optimismo eran contagiosos. 

Posteriormente, cuando dejó de trabajar con nosotros, estaba nuevamente en esa situación y también la superó.

En este pasado año, observé a través de su perfir de Facebook, unas fotos que me hizo pensar que estaba otra vez en esa batalla.  La pregunté y me dijo que ya estaba en recuperación y que nuevamente salía victoriosa de esa lucha. 

Era feliz, tenía la vida que quería, unos hijos adorables y una familia y amistades que la arropaban, pero al final perdió.

Qué os voy a contar que no sepais todos aquellos que o bien esteis en esa situación, o que alguien muy cercano esté inmerso en esa guerra cruel contra esa enfermedad.

Con esto quiero decir que hay que luchar y mirarla de frente y sobre todo tener valentía, como la que he visto en esas personas que la han sufrido. 

Ayer día 4, fué el día contra el cáncer, dicen que en el 2025 se conseguirá tener practicamente erradicada esa enfermedad. Ójala sea así. 

Querida Lidia, siempre me acordaré de tí, de tu sonrisa, de esos ojos que lo decían todo, en fín, de esas vivencias que compartimos en tu tierra. 

Un abrazo enorme para tí, estés donde estés.