Mujeres coraje

En estos días se habla, afortunadamente mucho de la mujer y de nuestros derechos. 

Conocí a una de esas mujeres coraje, por casualidad.

En mi trayecto de casa a Arganda, donde estaba la fábrica donde yo trabajaba, forzosamente, entónces pasaba por enmedio de un pueblo.

En una ocasión, una señora me hizo la señal de si la podía coger. La verdad es que no lo pensé dos veces, me paré y la mujer se subió.

Pregunté donde iba, para ver si me pillaba de paso y me comentó que todos los días se dirigía a Arganda a trabajar en las casas, como no coincidía ningún autobús que la puediera llevar, se paraba siempre en el mismo sitio para ver si alguien la podía acercar a su destino. 

Parece ser que casi siempre la recogía un caballero, pero en ese día concreto, no sabía si ya habría pasado o no habría ido a trabajar, por lo que se quedó sin saber si podría llegar a su trabajo, hasta que pasé yo. 

El caso es que a partir de ese día, durante un tiempo, la estuve llevando a Arganda y cómo es lógico, se habla y se cuentan cosas. 

Esta mujer tenía una vida de lo más triste y desgraciada, no se si no tenía marido por "desaparición de: voy a buscar tabaco y ya no volvió" o falleció. 

De eso no hablamos, pero si de un hijo que tenía, cuya vida era de delincuencia y consumo de sustancias.

Lo cierto es que esa mujer se tenía que ir lejos a trabajar del pueblo donde ella vivía, porque en ese lugar no le daban trabajo, por culpa de su hijo. 

Y ahí la tenías, hiciera frio o calor yendo a 15 kilometros de su casa para ganarse el sustento. 

Desafortunadamente, dejé de verla un día de repente y todos los siguientes por los que yo tenía que seguir pasando por allí.

Luego vino el desdoblamiento de la carretera, por lo que ya no había que atravesar el pueblo y se acabó. 

Pero siempre que paso por allí, y lo hago con frecuencia, me acuerdo de ella y me preguntó:

Cómo seguirá su vida?

Con esto quiero hacer un recuerdo hacia esas miles de mujeres que gracias a esos trabajos y esfuerzos han logrado sobrevivir. 

Todas aquellas anónimas que con sus esfuerzos y silencios nos han ido conduciendo a nuestros días, en algunos casos, no mucho mejores que los de ellas.