NOSTALGIA..

Precisamente hace pocos días me pasaron por wasap un video de la radio de los años 40/50 que me hicieron volver a recordar esos sonidos y esos momentos vividos en torno al aparato de radio de la casa de mis padres, donde siempre se tenía que estar ajustando la emisora para no perder la audición. 

Esos programas de "Ustedes son formidables" con una sintonía inolvidable. 

El Zorro, con un humor sátiro que hacía reir a mis padres, pues ellos lo entendían mejor que yo.

Oir Matilde, Perico y Periquín, con sus historias sin maldad, inocentes y que a mi me regalaban el oido. 

Los anuncios con esas musiquitas pegadizas que aún recuerdas.

Los programas de canciones del oyente, donde la gente pedía musica y se la dedicaba a sus seres más queridos. Sobre todo cuando era la época de las comuniones, no faltaba la canción de "Mi primera comunión" con esas dedicatorias, siempre iguales......

En fín todo esto viene a cuento porque me ha hecho sacar a relucir de mis recuerdos, el cariño que teníamos a Carmen.

Carmen era mi vecina de la casa de enfrente, casi ventana con ventana, con una distancia entre ventanas de unos 15 metros, 

Trabajaba interna en esa casa, Era una mujer nacida en Jerez de la Frontera, por lo tanto adoraba a Lola Flores. 

Tenía salero y mucho cariño a mis padres y a mi familia en general. 

Yo con ella, desde muy pequeña, tenía casi obsesión, me asomaba a la ventana y la llamaba. 

Cuando ella podía salía y allí nos tirabamos un ratito conversando. Le contaba la película que había visto con mi madre, la última cosa que me hubiera pasado en el cole, etc., hasta que ella debía abandonar el rollo por seguir trabajando, 

Todas las semanas, subía a la casa a que me dejara las revistas del corazón, que ella compraba y yo la llevana la que  tenía mi madre. 

Posteriormente, cuando se casó y se fué a vivir a la misma planta de mi casa, esa costumbre la mantuvieron hasta el final de sus días. 

He jugado con sus hijos, cuando nacieron, pues ya era adolescente y me encantaban los crios, con lo que siempre me tenía en su casa haciendo cucamoñas a sus niños. 

Ella ya no está con nosotros, hace mucho que nos dejó, pero nunca olvidaré su alegría y ese cariño que nos demostraba y que eran recíproco. 

Hoy, mejor dicho anteayer, uno de sus hijos colaboró diariamente en ayudar a mi madre, cuando ya estaba en condiciones de poca o escasa movilidad. Lleva los genes de su madre.

De sus otros hijos, tengo que decir lo mismo, en cuanto al cariño demostrado hacía mi madre, sobre todo en los últimos tiempos, que es cuando más lo necesitaba.

Gracias familia, por estar ahí y por esos padres que teneis tan generosos,