Ciudad medieval de Kotor

Desde el barco

Ermita

Isla artificial

Bahía de Kotor

KOTOR

Aquí vamos con la tercera etapa del crucero de este año.

Cuando leí el itinerario del viaje, me sorprendió la visita a Kotor, ciudad que desconocía que existiera, vamos como otras muchas claro. 

Está ciudad está en Montenegro donde los lios de guerritas están siempre asegurados. El propio guía nos dijo que se estaba fraguando una nueva guerra y hace pocos días en un informativo hablaron de que había peligro a este respecto.

Como viene siendo habitual, cuando desembarcamos, ya sabíamos que teníamos el tiempo justito, para poder ver lo que estaba programado. 

De momento nos recibió lloviendo, mal rollo. Nos dirigimos a otro muelle donde nos recogió una barca para llevarnos por la bahía a visitar una isla artificial que habían formado allí. 

En el trayecto, el guía que llevabamos, un personaje interesantísimo que nos contaba no sólo la historia del lugar que visitaríamos, si no que también la situación en general de Montenegro. 

Como suele ser habitual, hay personas que no tienen respeto hacia los demás. Había un grupo  que no hacían más que cotorrear, por lo que no dejaban oir lo que comentaba este señor, hasta que ya en un momento dado les pedimos que por favor se callaran, sorprendentemente hicieron caso y pudimos escuchar lo que nos relataba.

Al final llegamos a esa isla, que como suele suceder con estas cosas de los "milagros", parecía ser que habían encontrado flotando en el mar, un retablo de una virgen y donde la recogieron, decidieron hacer una isla para hacer una ermita. 

Pues aparte de la lluvia y del paisaje, poco más puedo contar de esta visita. 

Sin embargo, como invertimos mucho tiempo en esperar a poder entrar en la ermita, no llegamos a tiempo para poder darnos un paseo por la ciudad amurallada, pequeña y que hubiera merecido la pena ver. 

Con lo que una vez que atracamos, tuvimos que volver sin demora al barco, donde nos esperaba la travesía hacia las islas griegas. 

De eso hablaré en otro ratito.