De guardia sin gorro ni fusil

Palacio de Amalienborg alojamiento de la familia real

Biblioteca real

Viajando por los canales

Parlamento con una torre de 150 mts.

Barrios que se están reacondicionando

Nyhavn ó puerto nuevo

Cúpula de la iglesia del mármol

Cuatro dragones

Christian Andersen

Caballerizas reales

Cómo no puede faltar, allí está la Sirenita

Fuente de Gefión

Iglesia de Saint Alban (anglicana)

La reina actual

VIAJANDO A COPENHAGUE

Aquí estoy con mi última batallita viajera. Esta vez le ha tocado el turno a Copenhague.

Fué por casualidad que nos diera por ir allí, pero el caso es que me llegó vía email una oferta de vuelos y uno de los destinos más interesantes fué este, así que para allá que preparamos el viaje.

En primer lugar decir que ya mi sobrina había estado allí este verano y me lo dijo, tía tienes que ir, te va a gustar y como soy muy obediente....

Bueno el caso es que si, que la visita ha sido positiva totalmente, quizás con un día más hubieramos podido ver más cosas en profundidad, pero básicamente nos pateamos toda la ciudad.

Por cierto, si no hablas danés, te tienes que defender con el inglés, todo el mundo lo habla, por lo tanto o llevas un traductor simultáneo o te encuentras perdido.  

Cuando preparamos el plan de viaje, lógicamente te estudias los medios de transporte, los lugares que hay que visitar, precios, etc., 

La primera experiencia fué al bajarnos en la estación del metro donde se suponía que estaba el hotel, no teníamos muy claro hacia que lado tendríamos que ir, sabíamos que estaba por allí, pero con esos nombres tan ¨raros" que tienen pues claro, un poco despistados. No obstante a una chica que pasaba por allí le preguntamos y nos indicó muy amablemente donde estaba. Nos dirigimos allí y cuando entramos, resulta que no era ese hotel, era otro de la misma cadena, pero un poco más retirado, como ya estabamos cansados y no estabamos seguros de saber encontrarlo, nos pidieron un taxi y enseguida llegamos. 

Hasta ahí bien. Después de llegar y entrar en la habitación, dejar la maleta y demás, bajamos a recepción para que nos indicara dónde podríamos ir a cenar pues allí las horas de cierre no son iguales que aquí. 

No obstante, caminando llegamos hacia donde nos indicaron y fuimos a parar al parque de atracciones Tivoli, allí al lado entramos en una pizzería y cenamos estupendamente.

Al día siguiente, igual, preguntamos en recepción cómo llegar a NYHAVN, nos indicaron y caminando por el borde del canal, ya empezó la gran visita, pues claro, según vas andando miras a un lado y ves algo que te llama la atención, luego otra, y al final cambias el rumbo para poder ver todo lo que se te presenta a la vista.

En total, hasta llegar al final donde queríamos ir, nos recorrimos 15 kms. pateando toda la ciudad, con lo que conseguimos ver practicamente todo, terminando por fin en la parte más vista de allí. 

Al día siguiente fuimos a hacer el recorrido en barco que te lleva por los canales, después de comer pasamos a saludar a la Sirenita y vuelta a seguir andando, con lo que entre pitos y flautas nos hicimos otros 11 kms. 

Comimos en un restaurante típico de allí y aunque ya lo sabíamos, los precios fueron un poco subidos de tono, pero no era algo que nos extrañase.

Por otro lado, las previsiones metereológicas, que anunciaban lluvia todos los días y al final solo se quedó en la tarde/noche del último día, por lo que pudimos disfrutar sin el incordio del agua.

Resúmen de lo percibido. 

La gente es muy amable 

El metro, un poco liado, por lo menos, acostumbrados al de Madrid.

En los edificios más emblemáticos, no había ningun cartel indicando su nombre, por lo que muchas veces te guiabas por la intuición.

No vimos ni un solo cartel de información turística.

En general, una ciudad limpia, fácil de visitar y recomendable totalmente.

Anécdota:

En el primer día cuando ya marchabamos hacía el hotel, de regreso a descansar un poco, se nos acerca un señor, para preguntarnos el nombre del parque que teníamos a la espalda, como no estabamos seguros le dijimos que no, claro, no obstante el buen señor no se marchaba, preguntando que de dónde éramos..., la cuestión fué que según estabamos en esa, se nos acercan dos hombres y uno de ellos nos enseña una supuesta identificación, pues nos quedamos tan desconcertados que no reaccionamos, el caso es que nos pidió los pasaportes y estabamos empezando a sacarlos, cuando de repente los tres desaparecieron como por arte de magia. 

Lo cierto es que nos quedamos sorprendidos por todo lo que pasó, sin poder saber seguro qué había ocurrido, pero pensamos que debió de ser un intento de estafa o robo de pasaportes, a saber. 

Y ahí queda todo. Hay más cosas que comentar sobre lo visto, pero si entrais en Google vereis más de una orientación y explicación más técnica e interesante que lo que yo pueda contar. 

En cuanto a los viajes, hasta el próximo que volveré a chismorrear cositas.