Canales de Aveiro

Puesta de sol en el Douro

Estación

Rincones

Escaleras libreria

Libreria Leio famosa por Harry Potter

UN VIAJE POR PORTUGAL

Por cercanía, cada vez somos más las personas que vamos a Portugal a conocerla, poco a poco.

Nosotros ya hemos ido en varias ocasiones a diferentes lugares, Lisboa se lleva la palma, pues hemos estado ya en cuatro ocasiones. pero hay que ir ampliando conocimientos y en el año 2017 fuimos a Oporto, como tenemos tiempo, fuimos antes de que empezase la gran escapada de la Semana Santa, cuando regresabamos a casa, la gente salía a toda marcha.

Pues bien, empecemos con las primeras experiencias.

Según vamos circulando ya bastante cerca de Oporto, cometí un error en la circulación, no me metí por el carril de la derecha de la autovía y zas, llegó el coche de la policia y multa al canto, como era lo natural, al cometer una infracción, pagué y vuelta a la circulación.

Segunda experiencia, entras en Oporto y aunque el GPS nos dirigía, como suele ocurrir, no veia yo que fueramos bien, así que preguntamos a unos señores que nos indicaron por donde podíamos llegar al hotel donde teníamos la reserva, al fin encontramos la calle y venga a buscar el hotel para arriba, para abajo y nada. El caso era que estabamos en la calle, pero el numero no lo veíamos y tampoco el nombre del hotel. Desconcertante total. 

Aparqué y pensamos en caminar buscandolo, pero era desconcertante. Al final decidimos llamar al hotel después de las explicaciones que nos dieron, resulta que habíamos aparcado justo a la puerta del hotel, pero es que no había ninguna indicación del mismo, tenía una cancela y una escalera que bajaba hacia un patio y a continuación la entrada. 

Despues de tener que acarrear con las maletas para acceder, luego tuvimos que subir con ellas dos pisos, no había ascensor, decían que por ser una casa protegida. La habitación no estaba mal, pero la cama estaba encajonada entre tres paredes, por lo que había que saltar para poder tumbarte....

Después al salir a la calle, nos llegó un olorcito adorable a sardinas asadas y como los gatos, nos dejamos llevar hacia su procedencia y qué rico comimos, en una terraza a la orilla del rio Duero con un día precioso que nos permitió olvidar el mal rato de la busqueda del alojamiento.

Respecto a Oporto, nos encantó, eso si nos agotamos a base de bien, pues es una ciudad llena de pendientes, no obstante disfrutamos  mucho de la ciudad, de sus comidas y de su gente. 

También aprovechamos el viaje para ir a visitar Aveiro. Cogimos el tren de cercanías y pasamos alli el día. 

La llaman la Venecia portuguesa, no es para tanto, logicamente, pero tiene sus canales y sus pequeñas barcas que te llevan por allí.

En fín que recomiendo totalmente visitar Portugal, en todas sus partes y con unas personas encantadoras.