Equipo de trabajo en Suecia. La única comercial era yo, la otra mujer era la persona responsable de Marketing.

DIA DE LA MUJER

Como una de esas mujeres que hemos  ido derribando barreras, pienso que hoy no debería ser el único en que celebramos el hecho de ser mujeres, lo somos y siempre debemos de festejar el que hubiera personas que lograsen que fuesemos avanzando en nuestros derechos.

No obstante, no debemos olvidar que aunque se nos hayan puesto muchos palos en los pies, somos persistentes y lo vamos consiguiendo.

No deberemos hacerlo una lucha entre hombre / mujer. Debemos hacer prevalecer que tenemos las mismas oportunidades para lograr acceder a ese puesto que queremos conseguir. 

No me gusta el que por el artículo 33 una mujer, por el mero hecho de serlo ocupe un sitio profesional, que posiblemente haya un hombre que esté mejor cualificado. 

No actuemos como han ido haciendo los varones con nosotras. 

Hay que reconocer que muchas mujeres no quieren llegar a tener más responsabilidades profesionales, sobre todo si tienen hijos a su cargo. Y eso me consta por personas con las que he hablado a este respecto.

No consiste solo en que sobre ellas recae todo el peso familiar, tambien ellas no quieren delegar esa responsabilidad en sus parejas. Somos como gallinitas que queremos proteger a nuestra prole y creemos que sólo nosotras lo haremos adecuadamente. 

Además si queremos que en una familia no todo vaya a caer en los mismos hombros, la primera que debe hacer que eso cambie es la mujer. 

Me direis porqué, pues muy claro, desde el primero al último miembro de la familia, debe ser responsable del mantenimiento y cuidado del hogar. 

No debemos hacer distinciones entre si es el niño o la niña por el mero hecho de su sexo, tener determinadas obligaciones. Todos en una mutua colaboración realizar sus deberes, todos tienen derecho a su momento de descanso, de hacer cosas diferentes.

Animo a todas las personas hombres o mujeres a luchar porque cada uno consiga lo que desea sin poner trabas al otro. 

En mi trabajo como comercial, ya os he contado, era de hombres y para hombres, por lo que cuando llegué a tener que visitar a esos clientes, en bastantes casos me miraban con aire disdiplente, queriendo decir: Qué sabrá ésta..."¡¡¡ seguro que la han colocado aquí porque no saben dónde meterla..., etc., pero mi experiencia y conocimiento del sector, que lo había adquirido estando detrás de un teléfono atendiendo a clientes, prestando atención a lo que decían los técnicos cuando hablaban con ellos, además de mi interés personal en conocer desde dentro, cómo se fabricaban los productos, para qué valía cada cosa, ser cotilla en el ambito laboral, me dió una seguridad en mi misma, que fué la que me llevo a lidiar con estas situaciones y salir airosa de ellas.