Detalle de la Iglesia de San Martín

La catedral de noche

Detalles arcos

Catedral de Palencia

TURISMO

No es nuevo que me gusta viajar y aunque sea haciendo trayectos cortos, apetece hacer esas pequeñas escapadas a lugares que no conoces, o poco, como es el caso de Palencia.

Por necesidades de trabajo si que había estado en Palencia, pero como era lo natural, solo a visitar a clientes y eso lo hacía en el polígono industrial, por lo que en la ciudad no entraba, pero no solo eso, si no que tampoco por la provincia. 

La suerte que tengo por vivir donde lo hago, es que a relativamente poca distancia hay muchos lugares para visitar, así que en esta ocasión tocó Palencia. 

Es una ciudad relativamente pequeña, para los que estamos habituados a otras más grandes, todo se ve con tranquilidad y en paseos muy tranquilos.

Llegamos al medio dia al hotel, en el mismo centro, por lo que no teníamos que andar demasiado para estar en el cogollo.

Por la tarde lo primero que hicimos fué entrar en la oficina de Turismo donde nos atendieron con muchisima amabilidad y detalle de lo que había que visitar, horarios, distancias, etc., y no solo de la capital, si no de lugares próximos que eran de interés.

No tenía idea de la cantidad de historia que tiene, además de unos edificios del románico extraordinarios. 

La oficina de Turismo está en la calle Mayor. Qué es de una población que no tenga calle Mayor? 

Cierto, esta calle cruza todo la parte central de Palencia, por lo que recorriendola, y haciendo el recorrido marcado por Turismo, fuimos admirando todo lo que hay.

Esta claro que no nos dimos el atracón el primer día, organizamos las visitas para que el sábado y el domingo nos diera tiempo a ver casi todo.

Nos sorprendió (bueno no tanto, pero no por lo que nosotros pensabamos), ver muchos locales con el cartel de: "liquidación de existencias por cierre de negocio". En un principio creimos que era por que no había negocio o que los propietarios eran muy mayores y no tenían continuidad familiar. El caso es que entramos en una tienda y hablando con la dueña, tocamos ese tema y nos dijo que el problema era que los dueños de los locales, querían cobrar de alquiler como si estuvieran situados en la calle de Serrano o en Preciados de Madrid, cuando realmente es una ciudad que no tiene  tanto movimiento y consumo como para pagar eso.  En fín eso es un tema que no me atañe, pero que lo comento como curiosidad.

Allí por las noches hay un ambiente de fábula, bares y sitios de tapeo a rebosar. Nos pilló, como era natural el Carnaval y presenciamos un desfile, con unos disfraces muy bien trabajados e ingeniosos, la calle Mayor abarrotada.

Comimos y cenamos en un sitio muy cerca del hotel, con un trato, servicio y calidad muy buenos, por lo que si alguna vez volvemos por allí, seguro que repetimeremos.

Como resúmen de lo que vimos, tengo que resaltar la Catedral. Está todavía en obras, queda poco, pero no obstante deja ver lo preciosa que es, por fuera y por dentro. Con esa sobriedad castellana y presunción de estar diciendo: "Aquí estoy yo, pasa algo?"  Magnifica. 

Otro sitio muy interesante es la iglesia de San Lázaro, estilo gótico en sus origenes, se cree que fué levantada por orden del Cid y que erea una leprosería. Es pequeña pero la mar de bonita.

Como paseo curioso estuvimos en el Casino, sitio exclusivo para socios, pero que tiene opción de ser visitado y es de esos lugares que te llevan a otras épocas, del siglo XVIII. Muy tranquilo y relajado.

La otra sorpresa fué visitar la población de Fromista a pocos kilómetros de la capital, era uno de los sitios recomendados y maravilla de las maravillas, en una plaza en medio, majestuosa descubrimos la iglesia de San Martín. 

Por lo que vimos esta Iglesia estaba en estado ruinoso por lo que decidieron tirarla y con las piedras de la antigua, edificar una nueva y realmente acertaron.

En ese mismo pueblo, puedes admirar otras dos Iglesias más, la de San Pedro, gotica del siglo XV y la de Santa Mª del Castillo del siglo XIII o XIV.hasta mas  

Este es un enclave dentro del camino de Santiago, por lo que tiene varios puntos de alojamiento para los peregrinos. 

Después visitamos Carrión de los Condes, donde no pudimos entrar en ningún sitio pues adelantado el año no conviene circular por allí en invierno. 

Pero entramos en el Monasterio de San Zoilo, donde pudimos comer pero no visitarlo. Lo dejamos para otra ocasión. Nos despedimos con pena de Palencia, de no haber preparado mejor la visita y poder ver otras poblaciones dignas de ser visitadas. 

Para la próxima visita.