Cómo me gusta...¡¡¡

Qué será??

Preparados para cuando lleguen a recogerlos

EN ESTE 6 DE ENERO

Ayer día 6 de Enero, fué el gran y último día de las fiestas de Navidad.

Para mi en concreto es la mejor fiesta, me permite recordar aquellas noches de reyes en las que aún vivía con mis padres. Los regalos, eran pocos, los que podían, pero también tenía los de mis padrinos y mis tíos, tampoco eran  épocas en las que se nadase en la abundancia, al contrario, por eso eran justitos, pero que nos hacían una enorme ilusión. 

Siempre cuando mis hijos eran mas pequeños, he disfrutado escribiendo la carta y preparando las cositas para los camellos y para los reyes, que tomasen un refrigerio, añadiento a esto, cuando mi primera nieta, venía a casa a recibirlos aquí y colaboraba en ese preparativo. Ha quedado de tal forma en nuestra esencia, que ahora que ya tiene su propia vida, no se olvidó de recordarme, que tenía que preparar los refrigerios para sus Majestades de Oriente. 

Fuimos todos creciendo y al final, aparte de los que se tenían para mis hijos en casa y más tarde los nietos, llegaba la tarde en que todos, hijas, niet@s, etc., nos presentabamos en casa de mi madre a comer el roscón con ella. Se formaba una buena, ya que eramos muchos, además estaban los regalitos que había para todos. El único día de todas las fiestas en que nos juntabamos todos. 

Posteriormente las cosas fueron cambiando, con mi madre en la residencia, esa tarde nos preparaban una sala grande (la biblioteca) para poder estar mi hermana y su familia, más toda la mía con la abuela, tomando el roscón, nuestro café y los regalitos para los sobrinos respectivos. Allí por lo menos no alterabamos el ambiente de las otras familias, menos bulliciosas que la nuestra. 

Y ahora sin la abuela, nos hemos vuelto a reunir para el rosco, siempre en memoria de ella, sabiendo lo que hubiera seguido disfrutando, viendo aumentar su prole con los dos peques, recien llegados, Zoe y Mateo.

Pero este año por las circunstancias, todo se ha visto reducido, no obstante, todos estamos bien, lo que ya es una victoria en sí.

Espero y confío que en el 2022 volvamos a nuestros origenes y deseos