Adiós Menorca, volveremos

Entrando en una gruta de los "piratas"

A pie de nuestra terraza, la piscina

Nuestra primera puesta de sol menorquina

Ayuntamiento

Parada del barco

La calita justo al lado del hotel

MENORCA

Tenemos unas islas maravillosas, tanto las Baleares como las Canarias.

Las Canarias las conocí (algunas) pero solo por trabajo, por lo tanto eso no es lo que entra en el detalle de "viajar", así que ahora me toca describir mis impresiones de Menorca.

Como el viaje era en plan de descanso y por supuesto conocer parte de la isla, no nos dedicamos a recorrerla de punta a punta. Entre otras cosas porque ya voy notando que el conducir, no me ayuda con mi hernia discal. 

No llegamos a estar una semana completa, porque también la situación del virus no nos animaba a mucho más, de lo que después nos arrepentimos. 

Nos alojamos en un hotel muy coqueto y tranquilo que está en Ciutadella, allí estuvimos muy cómodos y si alguna vez volvemos a la isla, no dudaremos en quedarnos en él.

Pues bien, el resultado ha sido muy satisfactorio, no nos movimos de Ciutadella, salvo para un recorrido por la costa en un barco, de esa manera pudimos ver esas calas, que de otra forma, seguro que no hubieramos conocido. 

Los colores del agua, con esos tonos turquesas, verdes y azules, nos dejaron maravillados.

La ciudad es muy interesante, ya que tiene su historia y esas callejuelas que serpentean por su interior, por donde da gusto perderse.

Nos hemos dado unos buenos paseos, tanto por el tramo que transcurre por toda la costa hasta llegar al puerto y posteriormente introduciéndonos en el casco urbano.

Se respira tranquilidad y un buena calidad de vida. También es cierto, que aún no habían llegado los esperados turistas extranjeros, pero en breve se les esperaba.

El primer día, como no estás muy familiarizado, nos hartamos y nos achicharrabamos de calor, buscando un sitio donde comer, al final lo encontramos y es que justo habíamos empezado el recorrido por la zona en que había menos oferta, los siguientes días fueron más productivos. 

Así que nos despedimos de Menorca con un "hasta la próxima"